Ninguno de los cuatro era de Guadalajara. Caímos ahí por trabajo y por estudio. Coincidimos en vivir por la misma zona y fue curiosa la manera en que nos fuimos conociendo integrando.
Cada uno diferente pero todos con puntos en común. Y sólos. Formamos una verdadera comunidad, casi una nueva familia.
Waffles, juegos, borracheras y soledades son siempre buenas consejeras para nosotros cuatro que al final siempre estabamos juntos.
Fueron cuatro frases bien conocidas de cada uno: un quejoso, una hija de papá, un presumido maestro y una intelectualoide.
A ver si ahora que cada quien volvió a su rumbo volvemos a comunicarnos por aquí. Y ahora expandemos el territorio nuevesquinero.
Sunday, June 24, 2007
Subscribe to:
Posts (Atom)